Algunos Días Después...
Bárbara no ha dejado de llorar, no quiere asumir la muerte de Santos. El Dr. Arias le ha pedido que este tranquila, pues tantas angustias le pueden hacer daño al bebe que viene en camino. Bárbara se encuentra en su habitación, esta sentada en su cama pensando un poco.
Bárbara: ¿Por que la vida es así?, ¡maldita sea mi suerte!- Una lagrima de ira y dolor corrió por su mejilla- No puedo llorar mas, Santos, voy a vengar tu muerte, eso júralo-dijo fríamente- ¡Volvió la Doña!
Al otro día muy temprano.
Bárbara: ¡Mondragones!- Grito Bárbara.
Leon: ¿Si mi Doña?
Bárbara: Quiero que busquen a Marisela y Augusto, si es necesario búsquenlos debajo de las piedras, ¡pero los quiero vivos aquí!
Tigre: Cuente con eso Doña.
Bárbara: Esos malditos infelices tienen que pagar por lo que me hicieron, mas vale que los encuentren o si no los muertos van a ser otros. ¿Entendieron?
Leon y Tigre: Si mi Doña- Ambos respondieron asombrados por la actitud de Bárbara.
Bárbara: ¿Veo que les sorprende mi actitud?, pues acostúmbrensen porque la Doña regreso y mas fuerte que nunca.
Leon: Me alegra mucho mi Doña, ya la estábamos extrañando.
Bárbara: ¡Ya vayansen hacer lo que les dije!
El dolor consumió a Bárbara por completo y la convirtió de nuevo en Doña Bárbara, esa mujer a la que antes todos le temían, esa mujer fría y altanera.
Santos estaba despertando.
Santos: ¿Donde estoy?, ¿Bárbara?- dijo confundido.
Doctor: Santos, estas en la clínica recuperándote.
Santos: ¿Y Bárbara?
En ese momento entra Augusto.
Augusto: Tu Bárbara esta muerta.
Santos: ¿Que?, eso no puede ser cierto.
Augusto: Lo siento mucho, pero Bárbara fue atropellada por un auto a la salida de la clínica ¿Verdad Doctor?- Augusto amenazo prácticamente al Doctor con la mirada.
Doctor: Es cierto, el golpe que recibió fue demasiado fuerte y no resistió al accidente.
Santos: ¡No!, Bárbara no pudo morir.- Santos estaba alterado, comenzó a llorar- Mi Bárbara...
Augusto: Y eso no es todo Santos, tu hijo también murió en el accidente.
Santos: Noooo, nooo, mi esposa, mi hijo.
Doctor: Santos cálmate, esto te hace daño.
Santos: Como me pide que me calme si mi esposa y mi hijo están muertos, ¡muertos!
El doctor no tuvo mas opción que sedar a Santos, estaba completamente alterado.
2 Meses Después...
De la boca de Bárbara no volvió a salir una sonrisa, su mirada era fria. A Santos le habían dado de alta hace 2 días este se estaba arreglando para visitar las tumbas de su mujer y su hijo. Augusto se había encargado de poner 2 lapidas en el cementerio.
Santos se dirigió al cementerio muy nostálgico Al llegar a la tumba de Bárbara, sus ojos se inundaron de lagrimas.
Santos: Bárbara, mi vida te amo. - Comenzó a recordar los bellos momentos que vivió con ella, cuando se bañaban el la poza, el día de su boda, tantos besos, tantas caricias, la pasión que ambos sentían por el otro, era incomprensible lo que sentía en ese momento- Me quede solo... sin ti y mi bebe.
Santos le dejo unas rosas rojas a Bárbara y unas blancas a Laión. Nunca se volvio a ver por Altamira. Augusto no podia permitir que viajara al Arauca, asi que le puso bastantes obstáculos a Santos para que nunca se atreviera a regresar.
Bárbara no volvio a dirigirle la palabra a nadie, solo a sus sirvientes, tenia una vida tranquila y melancólica en compañía de su bebe y su embarazo, que ya habia avanzado bastante, ya tenia 7 meses, dentro de poco tendria su bebe, la proxima semana tedria que viajar a la capital para un chequeo.
Bárbara volvio a ser la de antes, cualquiera que le faltara al respeto era hombre muerto. Cecilia, Antonio, Casilda y todos en Altamira, les daba mucha tristeza la actitud que habia tomado Bárbara, trataban de hacerla entrar en razon, pero era inutil, a cambio de eso recibian insultos y amenazas, no les molestaba para nada por que sabian que el dolor la habia convertido en lo que era ahora.
1 Semana Después...
Leon: Doña, Doña- Gritaba fuertemente.
Bárbara: ¿Que pasa?
Leon: Encontramos el encargo que nos pidio
Bárbara: Bien, ¿Y donde esta?
Leon: Esos 2 se encuentran en la capital, no pudimos traerlos con usted porque andan con guardaespaldas.
Bárbara: Asi que se esconden en la capital- dijo maliciosa- Tengo muy buenos motivos para viajar a la capital.
Bárbara viaja a la capital, primero se dirige a la clínica para el chequeo, allí le informan que va tener mellizos, ella se sorprende, una sonrisa sale de su rostro, una sonrisa que hace meses no ilumina su cara y resplandece sus ojos.
viernes, 9 de noviembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
CAPITULO 27. DOLOR, ¿MUERTE?
Santos es trasladado al consultorio del Dr. Arias. Allí Arias les informa que es necesario trasladar de inmediato a Santos para la capital, pues Arias no tiene los implemento necesarios para realizar una operación ademas Santos esta muy grave y si no lo atienden pronto morirá.
Bárbara: Doctor, consiga un avión, lo que sea, no se preocupe por el dinero, ¡solo salvelo!
Dr. Arias: Doña Bárbara, tengo que confesarle que no creo que se salve, esta demasiado grave, pero haré todo lo posible por conseguir un medio para trasladarlo a la capital.- le dice sin muchas esperanzas.
Bárbara: Muchas gracias.
Bárbara esta supremamente alterada, nunca había visto a Santos entre la vida y la muerte. Bárbara se dirige a la iglesia sin avisarle a nadie, Cecilia la esta buscando como loca, esta muy preocupada por las locuras que puede hacer en el estado que se encuentra.
Bárbara: Dios mio, ¿Por que me haces esto?, ¿No puedo tener un poco de felicidad?, no puedo más, salvalo por lo que mas quieras, yo lo necesito a mi lado. - le ruega con angustia y dolor, muchas lagrimas derraman sus ojos azules.
Cecilia llega a la iglesia y observa a Bárbara arrodillada ante el altar suplicando por la vida de Santos.
Cecilia: Bárbara, no llores más, yo se que Santos se va a recuperar.- Le dice con intenciones de calmarla un poco.
Bárbara: No puedo, verlo ahí desangrándose me esta matando Cecilia- le responde recordando a Santos tirado en el suelo.
Cecilia: No pienses en eso, ahora ven conmigo que tenemos que viajar a San Fernando para dirigirnos a la capital.
Bárbara: Esta bien- Se persigna y sale acompañada por Cecilia.
Varias horas después llegan a la capital, Santos tiene muy bajos sus signos vitales. En la clínica de inmediato lo dirigen a la sala quirúrgica, la operación que le van a practicar es demasiado delicada y en cuestión de segundos su corazón puede dejar de latir.
Horas mas tarde le informan a Bárbara que la operación fue todo un éxito pero sin embargo Santos aun sigue muy delicado, así que no se puede hacer ilusiones.
Marisela llega a la clínica con una misión que le encomendaron, Saluda a todos y como si nada pregunta por Santos.
Más tarde, Bárbara se dispone para visitar a Santos en su habitacion, pero cuando llega encuentra a Marisela con una navaja en la mano tratando de matar a Santos.
Bárbara: ¡MARISELA NO!- Le dice asustada.
Marisela sale corriendo y tira la navaja al piso, ya afuera se maldice por no haber concretado su misión. De inmediato se reúnen en un café cercano con Augusto y Gonzalo, quienes ahora tendrán que actuar, todos ya habian decidio acabar con la vida de Santos, eso mataría por completo a Bárbara.
Bárbara sigue en la habitación con Santos.
Bárbara: Santos, quisiste salvarme, ahora mírate aquí- Sus ojos se aguaron- Te amo, lucha por tu vida.- Sale corriendo, no tolera verlo así.
Era temprano cuando Augusto y Gonzalo piden hablar con el Doctor que esta atendiendo a Santos.
Augusto: Buenos Días Doctor.
Doctor: Buenos Días, ¿En que lo puedo ayudar?
Augusto: Doctor, usted tiene que hacer una cosa muy importante por nosotros.
Doctor: Si, dígame.
Augusto saca un revolver y le apunta al Doctor.
Augusto: Es muy sencillo, usted tiene que hacer pasar por muerto a Santos Luzardo si no quiere una balazo en este momento.
Doctor: Si, claro- dice asustado- ¿Que tengo que hacer?
Augusto: Nosotros nos encargamos, usted solo actué normal y haga pasar por muerto a Santos Luzardo.
Doctor: Esta bien- se retira asustado, dispuesto a cumplir con el encargo.
Gonzalo entra discretamente a la habitación de Santos, allí saca una jeringa con un liquido que va alterar la frecuencia cardíaca de Santos y se lo aplica en uno de sus brazos.
Minutos después los doctores entran rapidamente a aquella habitación Bárbara asustada sale corriendo y entra con ellos. El Doctor comienza su trabajo, actúa como si lo estuviera reanimando.
Bárbara: ¡SANTOS! , ¡SANTOS POR FAVOR NO ME DEJES!- Gritaba.
Doctor: Lo estamos perdiendo.
La maquina que marcaba la frecuencia cardíaca estaba alterada, Augusto la había organizado para que mostrara que Santos estaba muerto.
Doctor: Lo siento mucho, no pudimos hacer nada.
Bárbara: ¡NO!- Se aferra al cuerpo de Santos y comienza a llorar imparablemente- ¡SANTOS POR QUE!,¡NO TE VAYAS!, ¡NO!.
Antonio entra a la habitación y muy dolido trata de despegar a Bárbara del cuerpo de Santos.
Antonio: Bárbara, no sabes cuanto lo siento, pero tienes que levantarte.- le dice resignado y con lagrimas en los ojos.
Bárbara: ¡NO POR FAVOR! , ¡SANTOS!, - Antonio la toma de la cintura y la saca casi a rastras de la habitación.- ¡SANTOS MI VIDA PORQUE!
Cecilia abraza a Bárbara. Bárbara se encuentra muy mal. Minutos después le pide al Doctor que la deje un momento a solas con el cuerpo de Santos, este accede.
Bárbara: Santos, te amare por siempre y te juro que esto no se va a quedar así ¿Por que me hiciste esto?, ¿Por que me dejaste sola?, yo te necesito. - Estaba destrozada.
Vuelven a sacar a Bárbara a la fuerza, el doctor no ve mas remedio que aplicarle un calmante.
Bárbara se pasa toda la noche llorando. Al otro día el doctor introduce en el ataúd un cuerpo de otra persona, muy pronto llegaría toda la gente para el entierro. En el entierro no dejan ver el cuerpo, Bárbara esta muy mal. Cuando están metiendo el ataúd en la tierra, Bárbara lanza una rosa blanca.
Bárbara: Santos, mi amor, Te amo.- Una lagrima rodo por su mejilla.
Augusto, Marisela y Gonzalo, gozaban de su victoria, pues Bárbara estaba apunto de morir de la tristeza. El verdadero cuerpo de Santos se encontraba en otra clínica allí le estaban dando los cuidados necesarios para curarse. Los planes de Augusto estaban saliendo a la perfección, ahora tenia que evitar que descubrieran a Santos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
CAPITULO 26. ALIANZAS PELIGROSAS.
Al otro dia Marisela, se encontraba en la puerta de la carcel esperando a Gonzalo, este al verla le causo mucha alegria, penso que nunca llegaria.
Gonzalo: ¡Marisela!, crei que no vendrias.
Marisela: Bueno, pues ya estoy aqui.
Gonzalo: Marisela, me entere que tuviste muchos problemas con Bárbara y Santos.
Marisela: Si tuve demasiados.
Gonzalo: Quiero proponerte algo que te puede interesar.
Marisela: ¿asi?, ¿ Y que sera?
Gonzalo: ¿Sabes quien es Augusto?
Marisela: Si, el que se robo el bebe de Bárbara.
Gonzalo: Pues como te parece que el es mi aliado, así que te propongo que te alíes a nosotros.
Marisela: ¿Y con que fin?
Gonzalo: Con sacar del camino a Bárbara, voy a ser mas especifico, Bárbara tiene que sufrir y tener una muerte dolorosa.
Marisela: Pero si Bárbara ha cambiado.
Gonzalo: Marisela por Dios, ella te quito el amor de tu vida, te maltrato, te hizo sufrir y ¡tu estas pensando en el bien de ella!, que ingenua eres.
Marisela ya se estaba enfureciendo, ese era el objetivo de Gonzalo, la necesitaba de su lado, por que así podrían actuar con cautela y mas rápido.
Gonzalo: Marisela, te propongo que te unas a nosotros y al final tu te quedaras con Santos, ¿Que dices?
Marisela estaba indecisa, pero todos los recuerdos la llenaron de ira y termino accediendo.
Marisela: Cuenten conmigo.
Gonzalo: Así me gusta.
Marisela: Pero ¿Que tengo que hacer?
Gonzalo: No se perfectamente, pero en San Fernando, Augusto te informara.
Bárbara se despierta, tiene la ilusión de que todo fuera un mal sueño, pero lastimosamente no es así Bárbara se dirige en su caballo para la poza, quiere relajarse y reflexionar un poco. Allí se despoja de su ropa y entra al agua, el agua cristalina recorre su cuerpo, sus ojos reflejan tristeza.
Después de un rato vuelve al miedo y se da un baño de agua caliente, como siempre la tina esta llena de espuma, esencias y pétalos de rosas, luego se viste y esta lista para comenzar de cero. Se escucha el llanto de un bebé, Bárbara se dirige al cuarto de Laión y le da su biberón.
Bárbara: Mi pequeño, tu y yo seremos muy felices sin tu padre, ya veras- Una lagrima rodó por su mejilla.
Santos no hace mas que beber, también le duele esta situación pero no quiere darse cuenta de la verdad, así que consume sus penas en el alcohol.
Marisela llega con Gonzalo a San Fernando, donde ansioso los esta esperando Augusto, estos se dirigen a una gran casa rodeada por extensos jardines llenos de flores, ese lugar era muy bello.
Augusto: Marisela, me da mucho gusto que hayas decidido estar de nuestro lado.
Marisela: Me alegro, me decía Gonzalo que yo era fundamental, entonces ¿Para que soy buena?
Augusto: Necesito que te acerques bastante a Bárbara y me informes cada uno de sus movimientos, en poco tiempo actuare, pero necesito que no haya ninguna interferencia.
Marisela: Cuente con eso, yo estaré pendiente de Bárbara, pero no se le olvide informarme cuando vamos a actuar, necesito estar preparada.
Augusto: Me gusta tu actitud niña.
Marisela sonríe.
3 Meses Despues...
En estos pocos meses todo estuvo muy tranquilo para Bárbara, tuvo varios encuentros con Santos, pero este la miraba con indiferencia y desprecio, cada mirada lastimaba intensamente a Bárbara. Ese fin de semana eran las fiestas del pueblo, así que harían una fiesta en grande, Bárbara estaba muy animada, quería divertirse un poco. Augusto,Gonzalo y Marisela se estuvieron comunicando muy seguido, pero sin que nadie sospechara de su alianza. Un día antes de la fiesta, Bárbara se encontraba en la casa de Cecilia con Laión.
Bárbara: ¿Y vas asistir a la fiesta de mañana?
Cecilia: No me la perdería por nada, dicen que van a traer invitados especiales.
Bárbara: Oh eso suena interesante.
Cecilia: ¿Y tu vas a ir?
Bárbara: Por supuesto, quiero distraerme un rato.
Cecilia: ¿Nos vamos de compras?
Bárbara: ¿Y los niños?
Cecilia: No te preocupes, yo se que Casilda los cuidara muy bien.
Bárbara: Siendo así, esta bien.
Cecilia: Casilda, te dejo a cargo de los nenes, me los cuidas muy bien.
Casilda: Si señora Cecilia.
Bárbara y Cecilia se pasan toda la tarde de compras, escogiendo vestidos, zapatos, accesorios y algunas otras cosas, tambien pasaron por la peluquería, querían estar bien arregladas para la fiesta.
Santos y Antonio estaban en Altamira conversando.
Antonio: Santos, aun sigues pensando ¿Que ese hijo no es tuyo?
Santos: Antonio, ese niño no puede ser mio, pues Bárbara y yo no tuvimos intimidad durante varios meses.
Antonio: ¿Estas seguro?
Santos: Si.... espera, ¿Cuantos meses tiene Bárbara?
Antonio: 5 meses aproximadamente.
Santos recuerda perfectamente cuando estuvo con Bárbara en medio de la sábana y al hacer cálculos le dio exactamente 5 meses, Santos estaba en shock.
Antonio: Santos hermano, ¿Que te pasa?, ¿Por que te quedaste tan callado?
Santos no respondía nada, estaba traumado al darse cuenta que Bárbara no le mintió.
Antonio: Santos reacciona.
Santos: Antonio, ¡Antonio!, he cometido la peor brutalidad de mi vida.
Antonio: ¿Que pasa?
Santos: ¡Que el bebé que esta esperando Bárbara si es mio!
Antonio: Llevo 3 meses insistiendo te y no me hiciste caso.
Santos: ¿Y ahora que voy hacer?, la trate pésimamente.
Antonio: Lo primero que tienes que hacer es pedirle perdon, Santos esta ves la embarraste.
Santos: Ay Antonio, ahora si la perdí para siempre.
Bárbara volvió con Laiòn al miedo, le dio su biberón y lo puso a dormir. Bárbara se acosto, estaba muy cansada, ademas estaba muy tarde. Marisela se encontraba en San Fernando, asi que Bárbara solo estaba con sus peones y Laión. A eso de las 2 de la madrugada Santos llego al miedo y comenzó a gritar.
Santos: Bárbara, Bárbara sal.
Bárbara escucho sus gritos y se despertó exaltada, cuando se hiba a levantar Santos ya se encontraba dentro de su habitación.
Santos: Bárbara, por favor perdoname, se que me equivoque y esta vez te humille horriblemente.
Bárbara: Vete de mi hacienda desgraciado, no quiero oír ninguno de tus falsos perdones.
Santos: No son mentiras, estoy arrepentido, ahora se que ese bebe que estas esperando es mio.
Bárbara: ¿No crees que es muy tarde para darte cuenta?
Santos: Bárbara por Dios no me hagas esto.
Santos toma a Bárbara por la cintura y la arrastra hasta el.
Bárbara: ¡ Suéltame!, ¡Que me sueltes te digo!
Santos: No, tienes que escucharme, yo te amo, perdóname perdóname fue un imbécil por decirte tantas cosas que no son ciertas, yo se que tu me amas como yo a ti.
Bárbara: Cállate y suéltame tus palabras me secaron Santos Luzardo, yo no te amo, lo unico que siento por ti es repugnancia.
Santos: Eso no te lo creo.
Santos la besa, ella se deja llevar por unos segundos, luego se aleja de el y le pega una fuerte cachetada.
Bárbara: ¿Como te atreves?, Largate de aquí y ni se te ocurra volver a tocarme.
Santos: No me iré.
Bárbara: ¿A no?, ya veras que si.
Bárbara toma su revolver que esta junto a la mesa y le apunta a Santos.
Bárbara: Ahora si doctorcito, te vas de aquí o te saco a punta de tiros.
Santos: No te atreverías.
Bárbara: ¿No me atrevería?, no me retes que es peor.
Santos: Anda dispara.
Bárbara le dispara a un jarrón que esta justo al lado de Santos, este se asusta, ese era el objetivo de Bárbara, claro esta que no quería lastimarlo, pero no quería que le diera sus diarios sermones.
Bárbara: Lárgate que esta vez el que recibe el tiro eres tu, sabes muy bien que tengo una gran puntería.
Santos se retira prácticamente obligado, ahora si pierde todas las esperanzas de recuperar a Bárbara.
Al otro día de noche, Bárbara se esta alistando, tenia puesto un vestido blanco muy bello, como siempre quería deslumbrar a todos en el pueblo.
Bárbara se encontraba muy alegre en la fiesta, se estaba divirtiendo, Santos la miraba embelesado, quería acercarse a ella, pero con tan solo dedicarle un sonrisa, Bárbara lo miraba con desprecio y repugnancia. Después de un largo rato, Santos se fijo que habían 2 hombres muy extraños observando con cautela a Bárbara, de un momento a otro uno de los hombres saco una pistola de su saco y le apunto a Bárbara, Santos al ver esto le grito a Bárbara.
Santos: ¡BÁRBARA CUIDADO!
Santos se interpuso entre las balas y Bárbara, aquellos hombres salieron corriendo dejando a Santos con 4 tiros en el pecho. Bárbara se arrodilla al lado de Santos.
Bárbara: ¡SANTOS!, Santos mi vida, ¿Por que hiciste eso?
Muchas lagrimas rodaban por la mejillas de Bárbara, estaba completamente desesperada de ver ahí a Santos tirado desangrándose.
Bárbara: Por Dios ayúdenme por favor.
Bárbara gritaba y lloraba, estaba apunto de desmayarse, todo el pueblo observaba aquel suceso, quedaron atónitos con aquella escena, Antonio y los peones llevaron a Santos al consultorio de Arias.
Gonzalo: ¡Marisela!, crei que no vendrias.
Marisela: Bueno, pues ya estoy aqui.
Gonzalo: Marisela, me entere que tuviste muchos problemas con Bárbara y Santos.
Marisela: Si tuve demasiados.
Gonzalo: Quiero proponerte algo que te puede interesar.
Marisela: ¿asi?, ¿ Y que sera?
Gonzalo: ¿Sabes quien es Augusto?
Marisela: Si, el que se robo el bebe de Bárbara.
Gonzalo: Pues como te parece que el es mi aliado, así que te propongo que te alíes a nosotros.
Marisela: ¿Y con que fin?
Gonzalo: Con sacar del camino a Bárbara, voy a ser mas especifico, Bárbara tiene que sufrir y tener una muerte dolorosa.
Marisela: Pero si Bárbara ha cambiado.
Gonzalo: Marisela por Dios, ella te quito el amor de tu vida, te maltrato, te hizo sufrir y ¡tu estas pensando en el bien de ella!, que ingenua eres.
Marisela ya se estaba enfureciendo, ese era el objetivo de Gonzalo, la necesitaba de su lado, por que así podrían actuar con cautela y mas rápido.
Gonzalo: Marisela, te propongo que te unas a nosotros y al final tu te quedaras con Santos, ¿Que dices?
Marisela estaba indecisa, pero todos los recuerdos la llenaron de ira y termino accediendo.
Marisela: Cuenten conmigo.
Gonzalo: Así me gusta.
Marisela: Pero ¿Que tengo que hacer?
Gonzalo: No se perfectamente, pero en San Fernando, Augusto te informara.
Bárbara se despierta, tiene la ilusión de que todo fuera un mal sueño, pero lastimosamente no es así Bárbara se dirige en su caballo para la poza, quiere relajarse y reflexionar un poco. Allí se despoja de su ropa y entra al agua, el agua cristalina recorre su cuerpo, sus ojos reflejan tristeza.
Después de un rato vuelve al miedo y se da un baño de agua caliente, como siempre la tina esta llena de espuma, esencias y pétalos de rosas, luego se viste y esta lista para comenzar de cero. Se escucha el llanto de un bebé, Bárbara se dirige al cuarto de Laión y le da su biberón.
Bárbara: Mi pequeño, tu y yo seremos muy felices sin tu padre, ya veras- Una lagrima rodó por su mejilla.
Santos no hace mas que beber, también le duele esta situación pero no quiere darse cuenta de la verdad, así que consume sus penas en el alcohol.
Marisela llega con Gonzalo a San Fernando, donde ansioso los esta esperando Augusto, estos se dirigen a una gran casa rodeada por extensos jardines llenos de flores, ese lugar era muy bello.
Augusto: Marisela, me da mucho gusto que hayas decidido estar de nuestro lado.
Marisela: Me alegro, me decía Gonzalo que yo era fundamental, entonces ¿Para que soy buena?
Augusto: Necesito que te acerques bastante a Bárbara y me informes cada uno de sus movimientos, en poco tiempo actuare, pero necesito que no haya ninguna interferencia.
Marisela: Cuente con eso, yo estaré pendiente de Bárbara, pero no se le olvide informarme cuando vamos a actuar, necesito estar preparada.
Augusto: Me gusta tu actitud niña.
Marisela sonríe.
3 Meses Despues...
En estos pocos meses todo estuvo muy tranquilo para Bárbara, tuvo varios encuentros con Santos, pero este la miraba con indiferencia y desprecio, cada mirada lastimaba intensamente a Bárbara. Ese fin de semana eran las fiestas del pueblo, así que harían una fiesta en grande, Bárbara estaba muy animada, quería divertirse un poco. Augusto,Gonzalo y Marisela se estuvieron comunicando muy seguido, pero sin que nadie sospechara de su alianza. Un día antes de la fiesta, Bárbara se encontraba en la casa de Cecilia con Laión.
Bárbara: ¿Y vas asistir a la fiesta de mañana?
Cecilia: No me la perdería por nada, dicen que van a traer invitados especiales.
Bárbara: Oh eso suena interesante.
Cecilia: ¿Y tu vas a ir?
Bárbara: Por supuesto, quiero distraerme un rato.
Cecilia: ¿Nos vamos de compras?
Bárbara: ¿Y los niños?
Cecilia: No te preocupes, yo se que Casilda los cuidara muy bien.
Bárbara: Siendo así, esta bien.
Cecilia: Casilda, te dejo a cargo de los nenes, me los cuidas muy bien.
Casilda: Si señora Cecilia.
Bárbara y Cecilia se pasan toda la tarde de compras, escogiendo vestidos, zapatos, accesorios y algunas otras cosas, tambien pasaron por la peluquería, querían estar bien arregladas para la fiesta.
Santos y Antonio estaban en Altamira conversando.
Antonio: Santos, aun sigues pensando ¿Que ese hijo no es tuyo?
Santos: Antonio, ese niño no puede ser mio, pues Bárbara y yo no tuvimos intimidad durante varios meses.
Antonio: ¿Estas seguro?
Santos: Si.... espera, ¿Cuantos meses tiene Bárbara?
Antonio: 5 meses aproximadamente.
Santos recuerda perfectamente cuando estuvo con Bárbara en medio de la sábana y al hacer cálculos le dio exactamente 5 meses, Santos estaba en shock.
Antonio: Santos hermano, ¿Que te pasa?, ¿Por que te quedaste tan callado?
Santos no respondía nada, estaba traumado al darse cuenta que Bárbara no le mintió.
Antonio: Santos reacciona.
Santos: Antonio, ¡Antonio!, he cometido la peor brutalidad de mi vida.
Antonio: ¿Que pasa?
Santos: ¡Que el bebé que esta esperando Bárbara si es mio!
Antonio: Llevo 3 meses insistiendo te y no me hiciste caso.
Santos: ¿Y ahora que voy hacer?, la trate pésimamente.
Antonio: Lo primero que tienes que hacer es pedirle perdon, Santos esta ves la embarraste.
Santos: Ay Antonio, ahora si la perdí para siempre.
Bárbara volvió con Laiòn al miedo, le dio su biberón y lo puso a dormir. Bárbara se acosto, estaba muy cansada, ademas estaba muy tarde. Marisela se encontraba en San Fernando, asi que Bárbara solo estaba con sus peones y Laión. A eso de las 2 de la madrugada Santos llego al miedo y comenzó a gritar.
Santos: Bárbara, Bárbara sal.
Bárbara escucho sus gritos y se despertó exaltada, cuando se hiba a levantar Santos ya se encontraba dentro de su habitación.
Santos: Bárbara, por favor perdoname, se que me equivoque y esta vez te humille horriblemente.
Bárbara: Vete de mi hacienda desgraciado, no quiero oír ninguno de tus falsos perdones.
Santos: No son mentiras, estoy arrepentido, ahora se que ese bebe que estas esperando es mio.
Bárbara: ¿No crees que es muy tarde para darte cuenta?
Santos: Bárbara por Dios no me hagas esto.
Santos toma a Bárbara por la cintura y la arrastra hasta el.
Bárbara: ¡ Suéltame!, ¡Que me sueltes te digo!
Santos: No, tienes que escucharme, yo te amo, perdóname perdóname fue un imbécil por decirte tantas cosas que no son ciertas, yo se que tu me amas como yo a ti.
Bárbara: Cállate y suéltame tus palabras me secaron Santos Luzardo, yo no te amo, lo unico que siento por ti es repugnancia.
Santos: Eso no te lo creo.
Santos la besa, ella se deja llevar por unos segundos, luego se aleja de el y le pega una fuerte cachetada.
Bárbara: ¿Como te atreves?, Largate de aquí y ni se te ocurra volver a tocarme.
Santos: No me iré.
Bárbara: ¿A no?, ya veras que si.
Bárbara toma su revolver que esta junto a la mesa y le apunta a Santos.
Bárbara: Ahora si doctorcito, te vas de aquí o te saco a punta de tiros.
Santos: No te atreverías.
Bárbara: ¿No me atrevería?, no me retes que es peor.
Santos: Anda dispara.
Bárbara le dispara a un jarrón que esta justo al lado de Santos, este se asusta, ese era el objetivo de Bárbara, claro esta que no quería lastimarlo, pero no quería que le diera sus diarios sermones.
Bárbara: Lárgate que esta vez el que recibe el tiro eres tu, sabes muy bien que tengo una gran puntería.
Santos se retira prácticamente obligado, ahora si pierde todas las esperanzas de recuperar a Bárbara.
Al otro día de noche, Bárbara se esta alistando, tenia puesto un vestido blanco muy bello, como siempre quería deslumbrar a todos en el pueblo.
Bárbara se encontraba muy alegre en la fiesta, se estaba divirtiendo, Santos la miraba embelesado, quería acercarse a ella, pero con tan solo dedicarle un sonrisa, Bárbara lo miraba con desprecio y repugnancia. Después de un largo rato, Santos se fijo que habían 2 hombres muy extraños observando con cautela a Bárbara, de un momento a otro uno de los hombres saco una pistola de su saco y le apunto a Bárbara, Santos al ver esto le grito a Bárbara.
Santos: ¡BÁRBARA CUIDADO!
Santos se interpuso entre las balas y Bárbara, aquellos hombres salieron corriendo dejando a Santos con 4 tiros en el pecho. Bárbara se arrodilla al lado de Santos.
Bárbara: ¡SANTOS!, Santos mi vida, ¿Por que hiciste eso?
Muchas lagrimas rodaban por la mejillas de Bárbara, estaba completamente desesperada de ver ahí a Santos tirado desangrándose.
Bárbara: Por Dios ayúdenme por favor.
Bárbara gritaba y lloraba, estaba apunto de desmayarse, todo el pueblo observaba aquel suceso, quedaron atónitos con aquella escena, Antonio y los peones llevaron a Santos al consultorio de Arias.
CAPITULO 25. DOLOR, IRA Y DECEPCIÓN.
Cecilia: Bárbara despierta, despierta.
Antonio le ayuda a Cecilia con Bárbara, al cabo de unos minutos esta reacciona.
Cecilia: ¿Bárbara que paso, por que llegaste tan alterada?
Bárbara: Tuve una pelea horrible con Santos.
Cecilia: ¿Pero Por que si hasta hace un rato estaban muy bien?
Bárbara: Estoy embarazada y Santos no me cree que este hijo es suyo.
Cecilia: ¿Y de quien mas podría ser?
Bárbara: El jura que es de Asdrubal.
Cecilia: ¿Cuantos meses tienes?
Bárbara: 3 meses.
Cecilia: Claro que ese bebe es de Santos, si mas lo recuerdo tu llegaste a Altamira hace 3 meses y me contaste.... eso.
Bárbara: Si vez, es que Santos es un imbécil.
Cecilia: ¿Pero has tenido intimidad con Asdrubal?
Bárbara: Si, pero hace como un mes fue la primera vez, así que no puede ser hijo de Asdrubal.
Cecilia: ¿Y que vas hacer?
Bárbara: Por lo pronto no quiero volver a ver a Santos ni en pintura, me dijo tantas cosas horribles.
Lagrimas rodaban por las mejillas de Bárbara, nunca creyó que su Santos la trataría así.
Cecilia: ¿Que te dijo?
Bárbara: No quiero recordarlo, mejor me voy, quiero estar sola- Le dijo amargamente.
Bárbara toma a Laión y se dirige al miedo. Bárbara esta hecha un mar de lagrimas, en verdad le dolió todo lo ocurrido, Laión la mira con una carita triste, no le gusta ver a su mama sufriendo.
Bárbara: Mi nene, no me mires asi, me partes el corazon.
Bárbara llega al miedo y de inmediato busca a Marisela para pedirle un favor.
Bárbara: Marisela hija, necesito que por favor me vendas el miedo.
Marisela: Si, pero ¿Por que lloras?
Bárbara: No me lo preguntes por favor, fue algo desastroso, ahora lo unico que quiero es volver a tener el miedo y sacarlo adelante.
Marisela: Siento mucho lo que paso, dejame voy por los papeles.
Bárbara: Claro.
Marisela se levanta y toma los papeles de su despacho, mientras Bárbara arrulla a Laión que ya estaba apunto de caer profundo.
Marisela: Aqui estan los papeles.
Bárbara: ¿Cuanto me pediras por la hacienda?
Marisela: Mmm, no mucho, ¿Te parece bien lo que me ofreciste el año pasado?
Bárbara: Si, con tal de recuperar mi hacienda daria lo que fuera.
Marisela: Debio ser muy grave lo que te ocurrio para que estes tan decidida a comprar la hacienda.
Bárbara: Quiero olvidar lo que ocurrio y que mejor manera que distraerme con Laión y la hacienda.
Marisela: Tiene razon.
Bárbara firmo los papeles y despuen de un rato ya se habia consolidado la venta de la hacienda, ahora si legalmente la hacienda le pertenecia a Bárbara.
Bárbara: A Marisela se me olvidaba, en el pueblo hay un telegrama para ti, no se de quien es, pero dice que es muy importante.
Marisela: Gracias por avisarme, ahora mismo voy por el.
Marisela se va para el progreso, se le hace muy extraño que le hayan mandado un telegrama, pues nunca ha recibido nada. El telegrama decía lo siguiente.
Marisela, te necesito en la capital mañana, pues mañana salgo de la cárcel.
Gonzalo.
Marisela se queda aterrada por el telegrama, al principio no se decide por viajar a la capital, pero al final accede, le parece que estaría bien que recibiera a Gonzalo, pues fue el único que le tendió la mano cuando mas lo necesito. Ya decidida empaco su maleta y se dirigió para el aeropuerto, Bárbara no se encontraba, así que le figuro dejarle una nota.
Santos estaba verdaderamente decepcionado, en ese momento lo único que podía pensar era que Bárbara le había sido infiel, el desde siempre había odiado las mentiras y en especial la infidelidad y no podía tolerar la noticia que el doctor les había dado, sintió que se moría con cada palabra que pronunciaba el doctor, eran como puñales que le atacaban el corazón la ira y la desesperación no lo dejaban pensar correctamente. Santos necesitaba desahogarse, así que fue a la casa de su tía.
Santos: Hola tía, ¿Esta Antonio?
Cecilia: Si, ya te lo llamo, Santos, lo que le hiciste a Bárbara fue muy cruel, ella no se lo merecía.
Santos: Por Dios tía Bárbara me traiciono, que querías que hiciera, ¿Que me dejara ver la cara de idiota?
Cecilia: Bárbara nunca te traiciono o se te olvida que ustedes 2 no estaban juntos cuando ella estaba con Asdrubal.
Santos: No, no se me olvida, pero sin embargo ella esta embarazada de ese canalla.
Cecilia: Santos, no puedo creer lo que me estas diciendo, es mas que obvio que ese hijo es tuyo.
Santos: Por lo que me doy cuenta Bárbara ya te lleno la cabeza de ideas, ¿Como es posible que le creas?
Cecilia: Por que en el tiempo que llevo compartiendo con ella, me he dado cuenta que ha cambiado y te ama con locura, ademas yo se porque te digo que ese bebe es tuyo.
Antonio entra en ese momento a la habitación.
Antonio: Hola hermano.
Santos: Hola Antonio, ¿Podemos hablar?
Antonio: Si, ¿Que te parece si nos vamos al bar?
Santos: Me parece perfecto, andando.
Santos se despide de su tía y se va acompañado por Antonio.
Bárbara esta inquieta, no puede borrar de su mente las palabras pronunciadas por Santos.
Bárbara: ¿Por que Santos, Por que?, me lo esperaba de cualquiera menos de ti- sus ojos estaban inundados de lagrimas- Bárbara, ya no mas, ese desgraciado no se merece ni una sola lagrima, de ahora en adelante tienes que seguir sola y ya veras que lo lograras.
Santos y Antonio se tomaron algunas cervezas en el bar mientras conversaban plácidamente.
Antonio: Santos hermano, Ahora si la embarraste.
Santos: ¿Por que lo dices?
Antonio: Por que trataste pésimo a Bárbara.
Santos: ¿Es que todo el mundo esta de parte de ella?
Antonio: No es como tu lo planteas, pero no veo motivos suficientes para que le hayas dicho cosas tan desagradables.
Santos: Claro que hay motivos, ¿Te parece poco que este embarazada de otro?
Antonio: Santos, yo no soy nadie para meterme en su relación pero dudo mucho que ese hijo no sea tuyo.
Santos: Sabes que, no me estas dando ningún apoyo, mejor me voy.
Santos se dirige para Altamira, esta insoportable.
Antonio le ayuda a Cecilia con Bárbara, al cabo de unos minutos esta reacciona.
Cecilia: ¿Bárbara que paso, por que llegaste tan alterada?
Bárbara: Tuve una pelea horrible con Santos.
Cecilia: ¿Pero Por que si hasta hace un rato estaban muy bien?
Bárbara: Estoy embarazada y Santos no me cree que este hijo es suyo.
Cecilia: ¿Y de quien mas podría ser?
Bárbara: El jura que es de Asdrubal.
Cecilia: ¿Cuantos meses tienes?
Bárbara: 3 meses.
Cecilia: Claro que ese bebe es de Santos, si mas lo recuerdo tu llegaste a Altamira hace 3 meses y me contaste.... eso.
Bárbara: Si vez, es que Santos es un imbécil.
Cecilia: ¿Pero has tenido intimidad con Asdrubal?
Bárbara: Si, pero hace como un mes fue la primera vez, así que no puede ser hijo de Asdrubal.
Cecilia: ¿Y que vas hacer?
Bárbara: Por lo pronto no quiero volver a ver a Santos ni en pintura, me dijo tantas cosas horribles.
Lagrimas rodaban por las mejillas de Bárbara, nunca creyó que su Santos la trataría así.
Cecilia: ¿Que te dijo?
Bárbara: No quiero recordarlo, mejor me voy, quiero estar sola- Le dijo amargamente.
Bárbara toma a Laión y se dirige al miedo. Bárbara esta hecha un mar de lagrimas, en verdad le dolió todo lo ocurrido, Laión la mira con una carita triste, no le gusta ver a su mama sufriendo.
Bárbara: Mi nene, no me mires asi, me partes el corazon.
Bárbara llega al miedo y de inmediato busca a Marisela para pedirle un favor.
Bárbara: Marisela hija, necesito que por favor me vendas el miedo.
Marisela: Si, pero ¿Por que lloras?
Bárbara: No me lo preguntes por favor, fue algo desastroso, ahora lo unico que quiero es volver a tener el miedo y sacarlo adelante.
Marisela: Siento mucho lo que paso, dejame voy por los papeles.
Bárbara: Claro.
Marisela se levanta y toma los papeles de su despacho, mientras Bárbara arrulla a Laión que ya estaba apunto de caer profundo.
Marisela: Aqui estan los papeles.
Bárbara: ¿Cuanto me pediras por la hacienda?
Marisela: Mmm, no mucho, ¿Te parece bien lo que me ofreciste el año pasado?
Bárbara: Si, con tal de recuperar mi hacienda daria lo que fuera.
Marisela: Debio ser muy grave lo que te ocurrio para que estes tan decidida a comprar la hacienda.
Bárbara: Quiero olvidar lo que ocurrio y que mejor manera que distraerme con Laión y la hacienda.
Marisela: Tiene razon.
Bárbara firmo los papeles y despuen de un rato ya se habia consolidado la venta de la hacienda, ahora si legalmente la hacienda le pertenecia a Bárbara.
Bárbara: A Marisela se me olvidaba, en el pueblo hay un telegrama para ti, no se de quien es, pero dice que es muy importante.
Marisela: Gracias por avisarme, ahora mismo voy por el.
Marisela se va para el progreso, se le hace muy extraño que le hayan mandado un telegrama, pues nunca ha recibido nada. El telegrama decía lo siguiente.
Marisela, te necesito en la capital mañana, pues mañana salgo de la cárcel.
Gonzalo.
Marisela se queda aterrada por el telegrama, al principio no se decide por viajar a la capital, pero al final accede, le parece que estaría bien que recibiera a Gonzalo, pues fue el único que le tendió la mano cuando mas lo necesito. Ya decidida empaco su maleta y se dirigió para el aeropuerto, Bárbara no se encontraba, así que le figuro dejarle una nota.
Santos estaba verdaderamente decepcionado, en ese momento lo único que podía pensar era que Bárbara le había sido infiel, el desde siempre había odiado las mentiras y en especial la infidelidad y no podía tolerar la noticia que el doctor les había dado, sintió que se moría con cada palabra que pronunciaba el doctor, eran como puñales que le atacaban el corazón la ira y la desesperación no lo dejaban pensar correctamente. Santos necesitaba desahogarse, así que fue a la casa de su tía.
Santos: Hola tía, ¿Esta Antonio?
Cecilia: Si, ya te lo llamo, Santos, lo que le hiciste a Bárbara fue muy cruel, ella no se lo merecía.
Santos: Por Dios tía Bárbara me traiciono, que querías que hiciera, ¿Que me dejara ver la cara de idiota?
Cecilia: Bárbara nunca te traiciono o se te olvida que ustedes 2 no estaban juntos cuando ella estaba con Asdrubal.
Santos: No, no se me olvida, pero sin embargo ella esta embarazada de ese canalla.
Cecilia: Santos, no puedo creer lo que me estas diciendo, es mas que obvio que ese hijo es tuyo.
Santos: Por lo que me doy cuenta Bárbara ya te lleno la cabeza de ideas, ¿Como es posible que le creas?
Cecilia: Por que en el tiempo que llevo compartiendo con ella, me he dado cuenta que ha cambiado y te ama con locura, ademas yo se porque te digo que ese bebe es tuyo.
Antonio entra en ese momento a la habitación.
Antonio: Hola hermano.
Santos: Hola Antonio, ¿Podemos hablar?
Antonio: Si, ¿Que te parece si nos vamos al bar?
Santos: Me parece perfecto, andando.
Santos se despide de su tía y se va acompañado por Antonio.
Bárbara esta inquieta, no puede borrar de su mente las palabras pronunciadas por Santos.
Bárbara: ¿Por que Santos, Por que?, me lo esperaba de cualquiera menos de ti- sus ojos estaban inundados de lagrimas- Bárbara, ya no mas, ese desgraciado no se merece ni una sola lagrima, de ahora en adelante tienes que seguir sola y ya veras que lo lograras.
Santos y Antonio se tomaron algunas cervezas en el bar mientras conversaban plácidamente.
Antonio: Santos hermano, Ahora si la embarraste.
Santos: ¿Por que lo dices?
Antonio: Por que trataste pésimo a Bárbara.
Santos: ¿Es que todo el mundo esta de parte de ella?
Antonio: No es como tu lo planteas, pero no veo motivos suficientes para que le hayas dicho cosas tan desagradables.
Santos: Claro que hay motivos, ¿Te parece poco que este embarazada de otro?
Antonio: Santos, yo no soy nadie para meterme en su relación pero dudo mucho que ese hijo no sea tuyo.
Santos: Sabes que, no me estas dando ningún apoyo, mejor me voy.
Santos se dirige para Altamira, esta insoportable.
domingo, 4 de noviembre de 2012
CAPITULO 24. ¡ME TRAICIONASTE!
Bárbara se encuentra con Santos y Laión en el pueblo dando un paseo, toda la gente los contemplaba como una bella familia, Santos se siente muy orgulloso de tener un hijo bello y fuerte y una esposa hermosa y cálida.
Santos: Bárbara mi vida, soy tan feliz junto a ti.
Bárbara: Yo también Santos, se que hemos tenido que pasar por muchas situaciones que nos han separado, pero nuestro amor es mas fuerte que eso.
Santos: Lo se, te amo tanto Bárbara, no se que seria de mi sin ti.
Bárbara: Y sin nuestro hijo, ¿Verdad nene?
Santos: Ustedes 2 son mi razón de vivir.
Santos la besa.
Bárbara: Santos, te has vuelto tan tierno, ¿Por que?
Santos: Una vez cometí el error de perderte, ahora ni loco te dejare ir de mi lado.
Bárbara: Eso no pasara.
Santos lleva a Laión donde su tía, pues Toñito quería jugar con el, a Santos ni a Bárbara les pareció una mala idea, así podrían estar solos un rato. Bárbara y Santos se encontraban caminando junto a la iglesia, a Bárbara le vino un mareo de repente, se puso muy pálida.
Santos: Mi vida, ¿Te pasa algo?
Bárbara: No, solo me maree un poco.
Santos: Pero te pusiste muy pálida, ¿Por que no vamos al medico?
Bárbara: Por supuesto que no, Santos sabes muy bien que no me gusta para nada.
Santos: Esta bien, pero si te pasa algo me avisas.
Bárbara: Claro.
Después de un rato, Bárbara vuelve a sentirse mareada, pero esta vez acompañada con muchas nauseas.
Santos: Bárbara insisto en que vayas al medico, te ves muy mal.
Bárbara: Ya te dije que n...
Bárbara se desmaya y cae en brazos de Santos, este la ve muy pálida y de inmediato se la lleva para donde Arias.
Dr. Arias: ¿Pero que le ha pasado a al doña?
Santos: No se, desde hace rato se ha venido sintiendo mal.
Dr. Arias: Permitame revisarla, por favor espere afuera.
Santos: Esta bien Doctor, me la cuida.
Dr. Arias: No se preocupe.
El doctor la examina completamente, asesorándose de que no tenga nada malo, después de examinarla con ayuda de un algodón con alcohol la despierta.
Bárbara: ¿Que me paso?, ¿Donde estoy?
Dr. Arias: Se desmayo Doña, no se preocupe, ya esta bien.
Bárbara: Como ya me examino, ¿Que tengo?
Dr. Arias: Porque no llama a Santos, ya en un momento le digo.
Bárbara: Bueno, ya vuelvo.
Bárbara sale en busca de Santos, este de inmediato la besa.
Santos: Mi vida, ¿Estas bien?
Bárbara: Si, ven conmigo que el Doctor quiere hablar con nosotros.
Santos: Que raro, pero vamos.
Ambos entran y se sientan a la espera de lo que dirá el Doctor.
Dr. Arias: Santos usted va hacer Padre.
Santos: ¡¿Que?!
Bárbara se queda en shock, Santos no lo puede creer.
Dr. Arias: Así como lo oye.
Santos: ¡Eso no puede ser!
Bárbara: ¿Cuanto tengo Doctor?
Dr. Arias: 3 Meses.
Santos toma del brazo a Bárbara furioso y la saca del consultorio de inmediato. En la calle comienza a reclamare.
Bárbara: Santos, me lastimas, suéltame.
Santos: ¿Quieres explicarme como es eso que estas embarazada?
Bárbara: Que tiene de raro.
Santos: ¡Que estas esperando un hijo de Asdrubal!
Bárbara: ¿Que?, ¿Por que me dices eso?
Santos: Tu sabes perfectamente porque te lo digo, hace 3 meses tu te revolcabas con ese pelele.
Bárbara: ¿Quien diablos eres para venir a decirme esto?
Santos: Tu marido, o almenos eso es lo que me has dicho.
Bárbara: Santos Luzardo que te pasa desgraciado.
Santos: Pues no nada, ¡solo que mi mujer es una cualquiera que me anda traicionando!
Bárbara le pega una cachetada a Santos.
Bárbara: ¿Como te atreves imbécil?, no vuelvas a decir eso.
Santos: Es lo que me estas demostrando con tu embarazo.
Bárbara: Eres un idiota, ¡no te das cuenta que este hijo es tuyo!
Santos: Ese muchachito no es mio, es de ese peón sin importancia.
Bárbara: ¿Como es posible que dudes de mi?
Santos: Bárbara escuchas lo que me estas diciendo, tu te acostaste con ese hombre y quien sabe con cuantos mas y ahí están las consecuencias.
Bárbara le pega otra cachetada.
Bárbara: No te vuelvas acercar a mi ni a mi hijo.
Bárbara sale corriendo y llega a la casa de Cecilia, allí se encuentra muy alterada y se desmaya.
Santos: Bárbara mi vida, soy tan feliz junto a ti.
Bárbara: Yo también Santos, se que hemos tenido que pasar por muchas situaciones que nos han separado, pero nuestro amor es mas fuerte que eso.
Santos: Lo se, te amo tanto Bárbara, no se que seria de mi sin ti.
Bárbara: Y sin nuestro hijo, ¿Verdad nene?
Santos: Ustedes 2 son mi razón de vivir.
Santos la besa.
Bárbara: Santos, te has vuelto tan tierno, ¿Por que?
Santos: Una vez cometí el error de perderte, ahora ni loco te dejare ir de mi lado.
Bárbara: Eso no pasara.
Santos lleva a Laión donde su tía, pues Toñito quería jugar con el, a Santos ni a Bárbara les pareció una mala idea, así podrían estar solos un rato. Bárbara y Santos se encontraban caminando junto a la iglesia, a Bárbara le vino un mareo de repente, se puso muy pálida.
Santos: Mi vida, ¿Te pasa algo?
Bárbara: No, solo me maree un poco.
Santos: Pero te pusiste muy pálida, ¿Por que no vamos al medico?
Bárbara: Por supuesto que no, Santos sabes muy bien que no me gusta para nada.
Santos: Esta bien, pero si te pasa algo me avisas.
Bárbara: Claro.
Después de un rato, Bárbara vuelve a sentirse mareada, pero esta vez acompañada con muchas nauseas.
Santos: Bárbara insisto en que vayas al medico, te ves muy mal.
Bárbara: Ya te dije que n...
Bárbara se desmaya y cae en brazos de Santos, este la ve muy pálida y de inmediato se la lleva para donde Arias.
Dr. Arias: ¿Pero que le ha pasado a al doña?
Santos: No se, desde hace rato se ha venido sintiendo mal.
Dr. Arias: Permitame revisarla, por favor espere afuera.
Santos: Esta bien Doctor, me la cuida.
Dr. Arias: No se preocupe.
El doctor la examina completamente, asesorándose de que no tenga nada malo, después de examinarla con ayuda de un algodón con alcohol la despierta.
Bárbara: ¿Que me paso?, ¿Donde estoy?
Dr. Arias: Se desmayo Doña, no se preocupe, ya esta bien.
Bárbara: Como ya me examino, ¿Que tengo?
Dr. Arias: Porque no llama a Santos, ya en un momento le digo.
Bárbara: Bueno, ya vuelvo.
Bárbara sale en busca de Santos, este de inmediato la besa.
Santos: Mi vida, ¿Estas bien?
Bárbara: Si, ven conmigo que el Doctor quiere hablar con nosotros.
Santos: Que raro, pero vamos.
Ambos entran y se sientan a la espera de lo que dirá el Doctor.
Dr. Arias: Santos usted va hacer Padre.
Santos: ¡¿Que?!
Bárbara se queda en shock, Santos no lo puede creer.
Dr. Arias: Así como lo oye.
Santos: ¡Eso no puede ser!
Bárbara: ¿Cuanto tengo Doctor?
Dr. Arias: 3 Meses.
Santos toma del brazo a Bárbara furioso y la saca del consultorio de inmediato. En la calle comienza a reclamare.
Bárbara: Santos, me lastimas, suéltame.
Santos: ¿Quieres explicarme como es eso que estas embarazada?
Bárbara: Que tiene de raro.
Santos: ¡Que estas esperando un hijo de Asdrubal!
Bárbara: ¿Que?, ¿Por que me dices eso?
Santos: Tu sabes perfectamente porque te lo digo, hace 3 meses tu te revolcabas con ese pelele.
Bárbara: ¿Quien diablos eres para venir a decirme esto?
Santos: Tu marido, o almenos eso es lo que me has dicho.
Bárbara: Santos Luzardo que te pasa desgraciado.
Santos: Pues no nada, ¡solo que mi mujer es una cualquiera que me anda traicionando!
Bárbara le pega una cachetada a Santos.
Bárbara: ¿Como te atreves imbécil?, no vuelvas a decir eso.
Santos: Es lo que me estas demostrando con tu embarazo.
Bárbara: Eres un idiota, ¡no te das cuenta que este hijo es tuyo!
Santos: Ese muchachito no es mio, es de ese peón sin importancia.
Bárbara: ¿Como es posible que dudes de mi?
Santos: Bárbara escuchas lo que me estas diciendo, tu te acostaste con ese hombre y quien sabe con cuantos mas y ahí están las consecuencias.
Bárbara le pega otra cachetada.
Bárbara: No te vuelvas acercar a mi ni a mi hijo.
Bárbara sale corriendo y llega a la casa de Cecilia, allí se encuentra muy alterada y se desmaya.
sábado, 3 de noviembre de 2012
CAPITULO 23. RECONCILIACIÓN.
Santos se levanta rápidamente y se dirige a donde Asdrubal, que se encuentra muy cerca. Bárbara sale corriendo, tiene que impedir que comiencen a pelearse.
Santos: ¡Asdrubal! , eres un desgraciado que me has quitado a mi mujer, pero ahora mismo la recuperare.
Santos le manda un puñetazo tremendo que lo manda a volar, Asdrubal con rabia se levanta y le da una patada en el estomago, así sucesivamente comienzan a golpearse muy bruscamente. Bárbara los observa, piensa como es que esos 2 hombres se están matando por ella.
Bárbara: Ya paren imbéciles, no ven que se van a matar.
Santos: No voy a parar hasta recuperarte.
Bárbara: Santos por Dios, no te comportes como un niño.
Ambos hombres ya se encuentran muy golpeados, así que Bárbara toma a Santos por la camiseta y lo besa.
Esa fue la única manera que ceso aquella pelea, no beso a Asdrubal, porque empeoraría las cosas. Asdrubal también le dieron celos, pero se contuvo por Bárbara. Después del beso, Bárbara se lleva a Santos para Altamira. Allí Bárbara busca algo con que hacerle una curación a Santos, pues esta bien golpeado.
Bárbara: ¡Santos eres un loco!, ¡Como te agarras a golpes con Asdrubal, por poco y se matan!
Santos: Bárbara, ese imbécil me robo a mi mujer, así que se lo merecía.
Bárbara: Los 2 son un par de imbéciles inmaduros, te comportaste como un niñito.
Santos: Pues tenia que recuperar lo que era mio.
Bárbara: ¿Y lo recuperaste?
Santos: Creo que si, pero no estoy seguro.
Bárbara se ríe.
Bárbara: Santos, ¿Te encuentras bien?
Santos: Si, solo fueron unos cuantos golpes, ¿Por que me lo preguntas?
Bárbara: Estaba preocupada por ti, temía que te hicieran daño. Upss, no era lo que quería decir.
Santos: Así que temías que me pudiera pasar algo.
Santos la besa con mucha pasión ella le corresponde a este beso, pues extrañaba sus labios y los deseaba sentir hace mucho tiempo.
Santos: Bárbara, ¿No me extrañaste ni un poquito?
Bárbara: No, bueno si un poco, ay no esta bien te extrañe demasiado, tu sabes perfectamente que te amo y no puedo vivir lejos de ti.
Santos: Entonces ¿Por que haces las cosas tan difíciles?
Bárbara: Por que yo siento Santos y me duele.
Santos: ¿Me perdonas?
Bárbara: Si te digo que no me estaría mintiendo.
Santos: ¿Me das otras oportunidad?
Bárbara: ¿Me prometes que nunca volverás a hacer lo que hiciste?
Santos: Te lo prometo si tu me prometes que nunca mas me volverás a dar celos con otro hombre.
Bárbara: Esta bien.
Santos: Ven aquí mujer que te necesito y te deseo como nunca.
Bárbara lo besa, le quita cada botón de su camisa, mientras que Santos le besa el cuello suavemente, sus cuerpos se juntan, la tierra tiembla, Santos le acaricia su cuerpo, sienten tanto amor, se habían deseado hace mucho tiempo.
Al otro día Bárbara despierta y sonríe al ver que Santos la contempla muy tierna mente Santos se encontraba perdido en sus ojos cristalinos y profundos.
Bárbara: ¿Que me miras?
Santos: Me encantan tus ojos azules, son tan bellos, me producen una paz inmensa.
Bárbara: Te amo tanto.
Santos: Yo te adoro mi vida.
Ambos se levantan y se dirigen al jardín para desayunar, pues mas tarde Bárbara iría por Laión y sus cosas para volver a Altamira. Así fue, en la noche ya todos estaban juntos de nuevo, Asdrubal se sentía utilizado por Bárbara, pero el siempre supo que a quien ella amaba era a Santos.
Pasan un mes lleno de tranquilidad, Santos y Bárbara no habían vuelto a pelear y justamente ese día era su aniversario. Santos le tenia una sorpresa muy bella a Bárbara. Ese día en la noche se la llevo para la poza, donde todo estaba decorado con flores y velas.
Allí se dieron un largo baño en la poza y disfrutaron de una suculenta cena, preparada por Cecilia, pasaron una noche espectacular, todo fue muy hermoso. Santos se sentía muy afortunado por haber recuperado a su amada y su hijo, ahora si creía que podían ser muy felices, pero eso no seria así.
CAPITULO 22. TE EXTRAÑO.
2 Meses Después...
Pasan días semanas, incluso meses y Santos no ha vuelto a buscar a Bárbara, a ella si le han dicho que ha visitado a su bebe, pero solo cuando ella no se encuentre, se le hace tan raro que Santos la este evitando, si es el quien la busca, lo primero que se le viene a la mente es que Santos ya la olvido y se consiguió alguien que ocupe su lugar, pero si esto hubiera pasado ya se hubiera enterado, pues los chismes vuelan en el progreso. Ella no lo ha podido olvidar aunque lleve tanto tiempo con Asdrubal, pues extraña sus besos, sus caricias, la pasión que surgía todas las noches, extraña todo de Santos. Santos también la extraña mucho, en las noches su cuerpo reclama el no tener el de Bárbara junto a el, extraña el sabor de sus labios y tantas miradas tiernas que le brindaba.
Es de noche y Bárbara se encuentra con Asdrubal en su recamara.
Asdrubal: Bárbara, te amo y te deseo demasiado.
Bárbara: Yo también te amo.
Bárbara lo dice dudosa. Asdrubal la besa y poco a poco le quita cada prenda que lleva puesta, Bárbara no lo detiene, pues quiere olvidar a Santos, cree que sentirá algo al estar con Asdrubal, pero lastimosamente no siente nada. Pasan la noche juntos, Bárbara le sonríe para no hacerlo sentir mal, pero en toda la noche no hizo mas que pensar en Santos.
Asdrubal: Me encantas Bárbara y anoche fui muy feliz contigo.
Bárbara: Me alegra mucho.
Asdrubal: ¿Por que lo dices así, tan seca?
Bárbara: Asdrubal, tienes que darme tiempo, estoy muy confundida.
Asdrubal: ¿No dejas de pensar en el verdad?
Bárbara: No, he tratado, pero no he podido.
Asdrubal: Yo te tendré paciencia mi Bárbara, ya veras que yo te haré olvidarle.
Bárbara: Eso espero.
Asdrubal la besa y le sonríe tierna mente. Bárbara esta perdida en sus pensamientos. Asdrubal la invita al pueblo, pues debe hacer algunas compras y quiere distraer a Bárbara un rato. Bárbara acepta, ella quiere llevarse a Laión consigo, pero Asdrubal le sugiere que lo deje con Marisela, lo mas seguro es que regresen muy tarde y no quiere arriesgarse a que le pase algo al pequeño. Santos se encuentra en el hotel conversando con Antonio. Cuando Bárbara llega, Santos se le queda mirando, la observa de piel a cabeza como si fuera la primera vez que la viera, le molesto mucho que viniera de la mano de Asdrubal.
Antonio: Oh mira allí esta Bárbara.
Santos: Si ya la he visto.
Antonio: ¿Por que lo dices con rabia Santos?
Santos: No soporto que este con ese tipo, ¿Es que a caso ese hombre es mejor que yo?
Antonio: Santos ¿Estas celoso?
Santos: Celoso ¿Yo?, Ja ¿Por que lo estaría?
Antonio: Santos se te nota por encima que estas loco por Bárbara.
Santos: Antonio, si estoy muy celoso, no tolero que ese pelele toque a mi mujer.
Antonio: Pues habla con ella, es tu oportunidad.
Santos: ¿Y que le digo?
Antonio: Que la extrañas demasiado.
Santos: Esta bien, ya vuelvo.
Asdrubal se había ido para el mercado, mientras Bárbara conversaba con Josefa. Santos se le acerca.
Santos: ¿Bárbara podemos hablar?
Bárbara: Esta bien.
Bárbara y Santos salen del hotel y se dirigen al parque para poder conversar plácidamente. Ya alli se acomodan en un asiento.
Bárbara: ¿Y como te ha ido estos ultimos meses?
Santos: No muy bien.
Bárbara: ¿Y eso?
Santos: La verdad es que me haces muchísima falta, Bárbara te extraño, no soporto verte con Asdrubal, no sabes lo que he sufrido por haberte perdido, te necesito para vivir.
Bárbara esta apunto de caer, pero se contiene.
Bárbara: Santos, no me digas esas cosas por favor.
Santos: Es la verdad, no puedo evitarlo, mi cuerpo pregunta por el tuyo.
Bárbara: Santos ya para.
Santos: ¿Como es que prefieres a ese pelele antes que a mi?
Bárbara: ¿Estas celoso?
Santos: No estoy celoso, pero no quiero verte con ese tipo, tu eres mía.
Bárbara: ¿Yo soy tuya?
Santos: Si, eres mía y te voy a recuperar cueste lo que me cueste.
Bárbara sonríe, le causa gracia que Santos este celoso.
Santos: Voy a desafiar a Asdrubal a un duelo, para recuperarte.
Bárbara: Estas loco, ¿Como se te va ocurrir que se agarren a golpes?
Santos: Pues si es la única manera que te recuperare, lo haré.
Pasan días semanas, incluso meses y Santos no ha vuelto a buscar a Bárbara, a ella si le han dicho que ha visitado a su bebe, pero solo cuando ella no se encuentre, se le hace tan raro que Santos la este evitando, si es el quien la busca, lo primero que se le viene a la mente es que Santos ya la olvido y se consiguió alguien que ocupe su lugar, pero si esto hubiera pasado ya se hubiera enterado, pues los chismes vuelan en el progreso. Ella no lo ha podido olvidar aunque lleve tanto tiempo con Asdrubal, pues extraña sus besos, sus caricias, la pasión que surgía todas las noches, extraña todo de Santos. Santos también la extraña mucho, en las noches su cuerpo reclama el no tener el de Bárbara junto a el, extraña el sabor de sus labios y tantas miradas tiernas que le brindaba.
Es de noche y Bárbara se encuentra con Asdrubal en su recamara.
Asdrubal: Bárbara, te amo y te deseo demasiado.
Bárbara: Yo también te amo.
Bárbara lo dice dudosa. Asdrubal la besa y poco a poco le quita cada prenda que lleva puesta, Bárbara no lo detiene, pues quiere olvidar a Santos, cree que sentirá algo al estar con Asdrubal, pero lastimosamente no siente nada. Pasan la noche juntos, Bárbara le sonríe para no hacerlo sentir mal, pero en toda la noche no hizo mas que pensar en Santos.
Asdrubal: Me encantas Bárbara y anoche fui muy feliz contigo.
Bárbara: Me alegra mucho.
Asdrubal: ¿Por que lo dices así, tan seca?
Bárbara: Asdrubal, tienes que darme tiempo, estoy muy confundida.
Asdrubal: ¿No dejas de pensar en el verdad?
Bárbara: No, he tratado, pero no he podido.
Asdrubal: Yo te tendré paciencia mi Bárbara, ya veras que yo te haré olvidarle.
Bárbara: Eso espero.
Asdrubal la besa y le sonríe tierna mente. Bárbara esta perdida en sus pensamientos. Asdrubal la invita al pueblo, pues debe hacer algunas compras y quiere distraer a Bárbara un rato. Bárbara acepta, ella quiere llevarse a Laión consigo, pero Asdrubal le sugiere que lo deje con Marisela, lo mas seguro es que regresen muy tarde y no quiere arriesgarse a que le pase algo al pequeño. Santos se encuentra en el hotel conversando con Antonio. Cuando Bárbara llega, Santos se le queda mirando, la observa de piel a cabeza como si fuera la primera vez que la viera, le molesto mucho que viniera de la mano de Asdrubal.
Antonio: Oh mira allí esta Bárbara.
Santos: Si ya la he visto.
Antonio: ¿Por que lo dices con rabia Santos?
Santos: No soporto que este con ese tipo, ¿Es que a caso ese hombre es mejor que yo?
Antonio: Santos ¿Estas celoso?
Santos: Celoso ¿Yo?, Ja ¿Por que lo estaría?
Antonio: Santos se te nota por encima que estas loco por Bárbara.
Santos: Antonio, si estoy muy celoso, no tolero que ese pelele toque a mi mujer.
Antonio: Pues habla con ella, es tu oportunidad.
Santos: ¿Y que le digo?
Antonio: Que la extrañas demasiado.
Santos: Esta bien, ya vuelvo.
Asdrubal se había ido para el mercado, mientras Bárbara conversaba con Josefa. Santos se le acerca.
Santos: ¿Bárbara podemos hablar?
Bárbara: Esta bien.
Bárbara y Santos salen del hotel y se dirigen al parque para poder conversar plácidamente. Ya alli se acomodan en un asiento.
Bárbara: ¿Y como te ha ido estos ultimos meses?
Santos: No muy bien.
Bárbara: ¿Y eso?
Santos: La verdad es que me haces muchísima falta, Bárbara te extraño, no soporto verte con Asdrubal, no sabes lo que he sufrido por haberte perdido, te necesito para vivir.
Bárbara esta apunto de caer, pero se contiene.
Bárbara: Santos, no me digas esas cosas por favor.
Santos: Es la verdad, no puedo evitarlo, mi cuerpo pregunta por el tuyo.
Bárbara: Santos ya para.
Santos: ¿Como es que prefieres a ese pelele antes que a mi?
Bárbara: ¿Estas celoso?
Santos: No estoy celoso, pero no quiero verte con ese tipo, tu eres mía.
Bárbara: ¿Yo soy tuya?
Santos: Si, eres mía y te voy a recuperar cueste lo que me cueste.
Bárbara sonríe, le causa gracia que Santos este celoso.
Santos: Voy a desafiar a Asdrubal a un duelo, para recuperarte.
Bárbara: Estas loco, ¿Como se te va ocurrir que se agarren a golpes?
Santos: Pues si es la única manera que te recuperare, lo haré.
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