Bárbara se encontraba muy feliz, pero su dicha tuvo fin al ver de repente a Marisela y Augusto andando como si nada por la calle. Se lleno de rabia, le provocaba matarlos con sus propias manos. Bárbara estaba dispuesta a dirigirles la palabra, cuando de repente se choco con un hombre muy guapo de ojos verdes muy fascinantes, con aspecto pulcro, tenia una mirada tierna.
Bárbara: Oh, disculpe, no lo vi.
Andrés: No se preocupe- mira embelesado a Bárbara, observa que es muy bella y le dedica una sonrisa tierna.
Ambos se miran por un rato sin decir una palabra, estaban atónitos con la belleza del otro, en especial sus ojos. Andrés nota que Bárbara esta embarazada, rueda los ojos hacia otro lugar.
Bárbara: ¿Te pasa algo?
Andrés: No, ¿Quieres tomar algo?
Bárbara: Esta bien- dice mirando a Marisela y Augusto, al encontrarse con Andrés le hizo olvidar la ira que sentía.
Bárbara y Andrés se dirigen a un café.
Andrés: Perdona mi mala educación, soy Andrés Renteria.
Bárbara: Bárbara Guaimaran.
Andrés: Que hermoso nombre, es tan bello como tus ojos- hace sonrojar a Bárbara.
Bárbara: Muchas gracias.- sonríe.
Andrés: ¿Y que haces por aquí tan sola?
Bárbara: La verdad no soy de aquí, solo vine hacerme unos exámenes.
Andrés: ¿Eres del campo?
Bárbara: Si, vivo en el Arauca.
Andrés: Eso quiere decir que me quedare solo de nuevo.
Bárbara: ¿Por que lo dices?
Andrés: Por que ya te tome cariño, eres una mujer fascinante.
Bárbara: Pienso quedarme unos días aquí.
Andrés: Me agrada, ¿Que te parece si salimos algún día?
Bárbara: Claro, porque no.
El aroma de Andrés le recordaba a Bárbara el perfume de Santos, se sentía bien con Andrés, aparte de ser muy guapo, era muy sociable y platicar con el era muy agradable.
Bárbara: Me encanto platicar contigo, pero debo irme.
Andrés: Que lastima, déjame un numero para llamarte.
Bárbara: Si, toma este es el del hotel en el que me estoy quedando- Le entrega un papelito.
Andrés: Te llamare.
Bárbara: Muy bien, Adiós.- se despide de Andrés.
Andrés: Adiós.
Andrés se dirige a su departamento. Allí recuerda la cálida mirada de Bárbara, no deja de pensar en ella, nunca había conocido una mujer tan hermosa. Bárbara tampoco dejaba de pensar en el, le parecía un hombre muy interesante, ademas le recordaba a Santos, su gran amor.
Los días fueron pasando, Bárbara disfrutaba mucho con Andrés, este hizo que se quedara en la capital, Andrés se había enamorado completamente de Bárbara. Ambos se encontraban en un parque platicando.
Andrés: Soy muy feliz con tu compañía.- le dice sonriente.
Bárbara: Y yo con la tuya, tu me has devuelto la alegría.
Andrés: Bárbara...- Se acerca lentamente a Bárbara.
Bárbara: ¿Si?- sus labios estaban a pocos centímetros un beso los consume, un beso lleno de ternura, amor, se dejan llevar por el momento.
Andrés: Te amo.
Bárbara se estaba enamorando de Andrés. Sentía algo que solo pasaba con Santos, era como si Santos hubiera reencarnado en el cuerpo de Andrés.
Marisela y Augusto estaban en un restaurante platicando de varios temas.
Augusto: Marisela, este es tu momento para reconquistar a Santos.
Marisela: Tienes razón, Bárbara esta muy lejos y Santos no se imagina que ella esta viva.
Augusto: Pues ándale, ve tras el.- le dice alentándola.
Marisela se levanta sin despedirse y se dirige a la casa de Santos. Santos le habré, esta hecho una miseria, tiene una botella de licor en su mano, no ha hecho mas que beber por Bárbara y Laión.
Marisela: Santos por favor para de beber, vas a morirte en este encierro.
Santos: Pues eso es lo que quiero, quiero morirme para estar junto a mi Bárbara.
Marisela: Yo te voy ayudar a olvidarla, pero primero tienes que cambiar ese aspecto.-Lo toma de la camisa hasta al baño y le da una buena ducha de agua helada.
Santos: Wow Marisela, esto esta helado.- dice temblando.
Marisela: Es por tu bien, tengo que quitarte ese guayabo que traes.- le da una toalla.- Ahora ve a vestirte y acicalarte un poco.
Santos: Gracias.- le dedica una sonrisa.- Tienes razón, la vida sigue.
Santos se afeita, se viste y se baña en agua de colonia, queda bien guapo, esta decido a comenzar de nuevo.
Marisela: Que guapo estas Santitos.
Santos: Gracias mi sol.
Mientras...
Bárbara: Andrés, quisiera que vinieras conmigo al Arauca.
Andrés: Claro, tengo muchas ganas de conocer a Laión.
Bárbara: Mi nene, como lo extraño.
Andrés: Me imagino, ¿Que te parece si nos vamos ahorita mismo?
Bárbara: Por supuesto, quiero ver a mi niño.
Ambos hacen sus maletas y se van rumbo al Arauca.
Marisela: Santos, ven a tomarte este café bien cargado que te prepare para esa jaqueca.
Santos: Gracias.- Bebe el café y mientras platica con Marisela.
Marisela: Santitos, quiero que volvamos a comenzar juntos.
Santos: Mi sol, me gusta esa idea, todos tenemos derecho a una segunda oportunidad.
Marisela: ¿De verdad Santos?.- Lo besa suavemente de la alegría.
Bárbara y Andrés llegan al miedo, Casilda tenia en brazos al pequeño Laión, quien rapidamente alza los brazos hacia su mami.
Bárbara: Laión, mi nene.- Lo carga y lo alza.- Que guapo esta mi niño hermoso, ¿Me extrañaste?
Casilda: Ese angelito la extraño mucho.
Bárbara: Casilda, muchas gracias por cuidarlo.- Sonrie.- Te presento a Casilda Andrés.
Andrés: Mucho gusto, Andrés Renteria.- Le besa la mano.
Casilda: Ay muchacho no me haga sonrojar.
Bárbara: Este hombre es muy feo.- dice irónicamente y con una sonrisa en la boca.
Casilda: Señora como dice usted eso, este muchacho esta bien cuidado.
Andrés: Por Dios, como me aman las señoras.
Bárbara: ¡Que convencido eres!, Casilda, ¿ Podrías enseñarle su recamara mientras me acomodo?
Casilda: Claro señora, Venga conmigo señor Andrés.
Bárbara entra a su habitación con Laión, se acomoda y se cambia de ropa. Laión esta recostado en su cama observándola detenidamente.
Bárbara: ¿Que me miras hermoso?.- le dice mientras se peina el cabello.
Andrés los interrumpe tocando la puerta.
Andrés: ¿Puedo pasar?
Bárbara: Si, pasa.
Andrés: Que bello esta este niño.- dice cargándolo.
Bárbara: Le agradas, mira como te sonríe.
Andrés: Me encantan los niños, son una ternura.
Bárbara: Bueno, anda a dormir que tengo que llevarme a este campeón.- dice cargando a Laión.
Andrés: Me gusta cuando sonríes.- dice robando le un pequeño beso.
Bárbara: Tu me haces sonreír.
Andrés sale de la habitación y se dirige a su recamara sonriente, Bárbara lleva a Laión hasta su cama y lo hace dormir. Bárbara descansa en su cama, siente una paz, por momentos recuerda a Santos con nostalgia, es inevitable que esas tierras no la hagan recordar tantos bellos momentos.
me encanta!!! wow...la historia es genial ;) vas a subir mas capitulos verdad? por favor no me dejes con esta curiosidad :)
ResponderBorrarvas a subir mas capitulos?
ResponderBorrarSi, ya subi otro
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